Nunca se sabe cuál, de las millones de imágenes que impactan en el cuerpo a cada segundo, va a lograr traspasar los límites de la piel. Puede que en días, semanas, años, ninguna. El tiempo, la ciudad, los ruidos, impermeabilizan el cuerpo.
Movimiento, constante. Humo. Ruido. Luces. Y entonces, un hombre. En medio de la ciudad, un hombre se asoma a la ventana de un primer piso. Medio cuerpo inclinado hacia afuera. Ajeno a la locura.
Un hombre se asoma y el mundo se detiene; como una fotografía eterna.
Todo lo que está alrededor, el edificio, los autos, la gente; todo cobra una nitidez extraña. Una nitidez gris.
Solo el hombre permanece en colores. Una fotografía que contiene miles, más pequeñas. Un collage de artista de vanguardia. La sonrisa, una mano, cinco dedos.
Como toda una película en un segundo.
Como toda una historia en una mirada.
La imagen entra por los ojos, recorre el cuerpo, y se instala. Se convierte en una de esas imágenes que nos acompañan por siempre, que aparecen de pronto, en cualquier momento. Un hombre se asoma a la ventana, y alivia, alegra, duele.
miércoles, 10 de julio de 2013
El hombre en la ventana
Etiquetas:
hombre,
imagen,
literatura independiente,
lucía blomberg,
recuerdo,
ventana
viernes, 21 de junio de 2013
Al fumador
Ojalá que nunca te alcance pa’ los puchos
Que tengas pa’ la ropa, la comida
Y nada más
Y si en vez de zapatillas
Te comprás un atadito
Ojalá que andes descalzo, sólo, en la ciudá
Ojalá tengas comida caliente en la mesa
Y un fuego brillante
En el hogar
Y sin en vez de las lentejas
Te comprás un atadito
Ojalá mueras de hambre, sólo, en la ciudá
Que mueras bien muerto, sí
Pero con los pulmones limpios
Pa’ que cuando llegue la hora, los puedas donar
Etiquetas:
cigarrillo,
donación,
fumador,
fumar,
literatura independiente,
lucía blomberg,
poema,
poesía,
pulmones
miércoles, 19 de junio de 2013
Olvido
Esta mañana quise recordarte, y ya no fue tan
fácil. Descubrí que, para verte, tengo que hacerlo de cuerpo entero, de lejos.
Intento concentrarme en una parte tuya, tus ojos, tu boca, tu oreja, y ésta
inmediatamente se vuelve borrosa. Podría ser cualquier boca, tu boca.
Conozco el color de tus ojos, pero no lo
recuerdo. Como saber que la capital de Portugal es Lisboa. Si alguien me
preguntara cómo son tus ojos, yo tendría que contestar “Son como Lisboa”; y esa
idea me incomoda. Hago fuerza para recordarte, y noto que sólo puedo hacerlo en
una situación específica. No te recuerdo a vos, te recuerdo a vos en cierto
momento, haciendo cierta cosa, en cierto lugar. Son como fotografías tuyas, las
que tengo en mi cabeza.
Recuerdo que antes te recordaba mejor. De a
poco te fuiste borrando, como un dibujo en lápiz. Yo soy la hoja.
Primero las imágenes, después las sensaciones.
Desaparecen. Pierden fuerza las alegrías unidas a tu cuerpo, se evaporan las
lágrimas con tu nombre. Pronto ya nada tendrá sentido.
Tu recuerdo será para mí, lo que una canción
de Alicia para un analfabeto.
Quizás hasta tenga más ritmo.
La canción de Alicia, digo.
sábado, 15 de junio de 2013
la letra es ritmo
Sigo, hay que seguir,
una mezcla de disfrute y repulsión
y sigo
y te repulso
repulsivo
repulseado
sensación vomitiva del placer
pero sigo.
Mecánicamente.
Ignoro
no abajo, panza arriba
frío lunar de galletas y Estocolmo
y río, recio, romántico anacronismo
crónicamente inundado
debido
delirio
asqueado
y sigo
Sugiero repulgues engominados
repulsivos vaivenes victoriosos
¡Victoria compañeros!
Victoria a la repulsión infrenable, inquietante
inquilina
Endemoniada verdad verdosa
y verruga
ganas
gomas
garras
y
sigo
sigo
sigo
una mezcla de disfrute y repulsión
y sigo
y te repulso
repulsivo
repulseado
sensación vomitiva del placer
pero sigo.
Mecánicamente.
Ignoro
no abajo, panza arriba
frío lunar de galletas y Estocolmo
y río, recio, romántico anacronismo
crónicamente inundado
debido
delirio
asqueado
y sigo
Sugiero repulgues engominados
repulsivos vaivenes victoriosos
¡Victoria compañeros!
Victoria a la repulsión infrenable, inquietante
inquilina
Endemoniada verdad verdosa
y verruga
ganas
gomas
garras
y
sigo
sigo
sigo
jueves, 23 de agosto de 2012
Verborragia
Como escribir en una hoja, pero no. En una hoja puedo
enojarme y hacer tachones, dibujar. Aca ni tengo tildes. Todo sin tildes, sin
acentos, leelo como quieras.
Tanto se esfuerza la gente por ser entendida, ma si! Leeme
como quieras, si igual no me vas a entender nunca. No del todo. Quizas
podriamos estar cerca de, muy cerca de, pero nunca en el entendimiento real.
Nunca! Nunca, nunca nunca. Hoy creo que nunca. Antes, mañana, tal vez pense que si. Hoy me parece que nos esforzamos
inútilmente por encontrar alguien con quien entendernos y de una manera u otra
descubrimos, en algun momento, que siempre fuimos malinterpretados. Bueno,
quizas no siempre, disculpenme, es este momento. Es de descarga, asi que Si!
Siempre y Nunca. Palabras en las que no creo, casi nunca… Al final siempre
queda el sentimiento de que la unica persona con la que nos entendemos de
verdad somos nosotros mismos, y tampoco se del todo, pero bueno, por lo menos
sabemos exactamente lo que quiso decir. O sea, quise decir, quisimos decir… que
forma estaba usando? Nosotros?
Verborragia, verborragia, cada cosa que asoma a mi cabeza es
brutalmente secuestrada por mis manos y encarcelada en este maldita hoja
virtual, que ni siquiera se puede tocar, o quemar o arrugar. Mereceria un par
de arrugazos. Ciertos pensamientos deben ser arrugados. No se, empieza a hacer
frio, y en realidad se que lo unico que hago con esto es esperar, Es una nueva
forma de esperar, esperar verborrageando. Una estupidez total, lo se, pero es
que esperar esperando es de lo mas aburrido, y de lo peor para la ansiedad.
Creo que esta escena de la espera inútil se repite bastante seguido en mi vida.
Medio disfrazada si, pero yo la descubro. Sos la misma espera de hace un año!
Uno… uno y medio! (como pasa el tiempo, pucha!) Pero en ese momento hubo algo
que te echo, Claro, por eso volviste. Volviste a hacerme pasar lo que tendria
que haber pasado esa noche.La misma noche, pero en verano. Uno no se puede
librar de las esperas, es esa la enseñanza? Esta bien, aca estoy, enseñame a esperar.
Que horrible. Que horribles las esperas que uno sabe inútiles desde el
comienzo, pero que no puede evitar esperar. Con los dedos entumecidos, frio,
ansiedad que crece, que se tranforma en enojo, en resignacion, en esperanza, en
ansiedad otra vez…. Y cada vez mas frio, y los dedos mas entumecidos, y las
palabras mas difíciles, y el tiempo que solo quiere hacerse ver. Cuanto tiempo
que paso, aun cuando no lo quiera ver, me obliga, Cuanto tiempo paso que ya
nada es lo mismo, y de pronto (de pronto para mi, quizas alguien lo vio llegar,
cambiar) todo es distinto.Alguien me pregunto si queria que fuera distinto?
No! El tiempo y el cambio se alian y no les importa mas
nada, Diria que les chupa todo un huevo, pero queda horrendo en un escrito, no?
Hay que cuidar lo que queda mal, subestimamos las apariencias. Eso! A veces nos
pasamos de hippies, de bohemios, de abiertos, y subestimamos las apariencias. Y
ahí es cuando las apariencias se enfurecen y nos demuestran lo que son capaces
de hacer, y ahí si, agarrate! Porque cuando la apariencia sopla, se levantan
arboles de raiz.
miércoles, 23 de mayo de 2012
Carta a Luis María Pescetti, con motivo del inminente conflicto de la tortuguita y el arbolito
Señor Pescetti, mediante la presente me dirijo a usted con
motivo de advertirle sobre una peligrosa situación que me ha parecido notar a
lo largo de sus espectáculos. Si bien no se ha difundido mucha información, por
lo poco que he podido vislumbrar, creo que puede pronosticarse el estallido, no
muy lejano, de un serio conflicto entre la tortuguita y el arbolito. Aún cuando
usted ha dejado muy clara la relación amistosa que une a estos dos seres, me
parece evidente que está subestimando un hecho que es, en realidad, de suma
importancia. Aunque la tortuguita profese mucho amor por su amigo el arbolito,
es siempre ella quien va a verlo, y eso es una situación que a cualquiera lo
cansa, en cierto momento. Mire Luis, yo sólo le digo que se esté atento. Esto
de las relaciones desiguales no es ninguna pavada, ¿vio? Está bien que el
arbolito no la pueda visitar porque está plantado, pero es muy difícil para la
tortuguita mantener toda la relación ella sola. Ustedes, los arbolitos, no se
dan cuenta de todo el esfuerzo que hacemos nosotras. Siempre tienen una excusa
perfecta, “que están muy cansados”, “que trabajaron todo el día”, “¡que no
pueden venir porque están plantados!”. Esto ya es el colmo. Nosotras los
queremos mucho, pero en un momento nos hartamos. Así que nada Luis, fijate. Un
día de estos la tortuguita se va a pudrir y se va a ir, yo se lo que te digo.
Estate atento.
¡Ah! Y muy bueno tu último espectáculo, eh. Genial como
siempre. Qué raro que se te haya pasado este tema, teniendo todo tan bien
armado. Pero bueno, supongo que no se puede estar en todo.
Un saludo, querido. Que andes bien.
Atte. Lucía Blomberg
viernes, 4 de mayo de 2012
Reflexión a-cerca de la pareja
Es frecuente observar que, cuando encontramos una persona
que nos gusta mucho, solemos obviar cualquier defecto o imperfección que pueda
llegar a tener, en un primer momento. Es como si esta persona se nos presentara
muy bien disfrazada de Dios/a, con esa luz blanca o amarillenta alrededor y
todo. Sucede, también, que mientras mayor sea el número de relaciones
fracasadas o más cerca estén temporalmente del maravilloso momento del
encuentro con el AMOR DE NUESTRA VIDA/LA SOLUCIÓN
A TODOS NUESTROS PROBLEMAS, más fuerte y perfecto es este
Dios (o esta Diosa), y más brilla esa luz que lo/a rodea. Es como… directamente proporcional, ¿vieron? Resulta
que esta persona llega y tiene todo eso que queríamos que tuviera nuestra pareja
anterior (y por supuesto nunca tuvo). Entonces cada momento es maravilloso, y
la vida no podría ser mejor, y hacemos por él/ella todo, damos la vidaaaaa!!!
De a poco va pasando el tiempo… un par de meses, qué se yo, y esa luz tan
hermosa que rodeaba a nuestro Dios/a personal se va opacando un poco, ya no es
taaaan brillante… Y ahí, en ese preciso momento, es cuando vemos que el disfraz
de Dios/a estaba muy lindo, todo muy cuidado, pero se olvidó el reloj puesto. O
sea, qué quiere decir esto: que no era todo taaaan así como lo pensamos al
principio. Lo primero que se suele notar es que no tiene todo lo malo que tenía
el/la anterior… pero tampoco tiene lo bueno. Es puntual, pero no me regala
flores/no me hace la comida (léase con la situación personal que corresponda,
yo puse por poner, por ocurrencia, vale cualquier otra desgracia que no hace
ese/a desgraciado/a). Ahí es cuando el/la Dios /a pierde su luminosidad tan bonita que lo/a
acompañaba a todas partes. Pero ¡ojo! Igualmente sigue siendo inmortal, y mejor
que cualquier otro/a. Y bueno… vuelve a pasar el tiempo… Y de pronto comenzamos
a ver que esta nueva persona (ya no tan nueva después de tanto pasaje del
tiempo) tiene cosas que en nada se parecen o pueden compararse con nuestra
pareja anterior. ¿Y ésto? Yo no lo conocía, no se si me gusta. Y el problema
viene cuando no me gusta. ¿Por qué lo hace? El/la anterior no lo hacía. ¿Tiene
un problema psicológico, un trauma de la niñez? Y ese es el momento en el que
nuestro Dios/a, que venía caminando de lo más feliz, no ve que se le acaba el
suelo y cae en una especie de abismo del fin del mundo. De Dios/a a abono para
las plantas en un solo paso. Si alguno pasó por esta situación, o está en ella
en ese momento, no se preocupe que esta etapa turbulenta después de un tiempo
pasa. No suele durar más de un par de añitos nomás. Después como que nos da
lástima que esté allá abajo tan solito/a y le echamos una soga, a ver si sube y
por lo menos hace algo útil acá arriba. Que suba y demuestre que es EL AMOR DE
ESTE MOMENTO DE MI VIDA/ LA SOLUCIÓN A
ALGUNOS DE MIS PROBLEMAS.
Etiquetas:
cómico,
lucía blomberg,
pareja,
reflexión
Suscribirse a:
Entradas (Atom)