jueves, 23 de agosto de 2012

Verborragia


Como escribir en una hoja, pero no. En una hoja puedo enojarme y hacer tachones, dibujar. Aca ni tengo tildes. Todo sin tildes, sin acentos, leelo como quieras.
Tanto se esfuerza la gente por ser entendida, ma si! Leeme como quieras, si igual no me vas a entender nunca. No del todo. Quizas podriamos estar cerca de, muy cerca de, pero nunca en el entendimiento real. Nunca! Nunca, nunca nunca. Hoy creo que nunca. Antes, mañana, tal vez  pense que si. Hoy me parece que nos esforzamos inútilmente por encontrar alguien con quien entendernos y de una manera u otra descubrimos, en algun momento, que siempre fuimos malinterpretados. Bueno, quizas no siempre, disculpenme, es este momento. Es de descarga, asi que Si! Siempre y Nunca. Palabras en las que no creo, casi nunca… Al final siempre queda el sentimiento de que la unica persona con la que nos entendemos de verdad somos nosotros mismos, y tampoco se del todo, pero bueno, por lo menos sabemos exactamente lo que quiso decir. O sea, quise decir, quisimos decir… que forma estaba usando? Nosotros?
Verborragia, verborragia, cada cosa que asoma a mi cabeza es brutalmente secuestrada por mis manos y encarcelada en este maldita hoja virtual, que ni siquiera se puede tocar, o quemar o arrugar. Mereceria un par de arrugazos. Ciertos pensamientos deben ser arrugados. No se, empieza a hacer frio, y en realidad se que lo unico que hago con esto es esperar, Es una nueva forma de esperar, esperar verborrageando. Una estupidez total, lo se, pero es que esperar esperando es de lo mas aburrido, y de lo peor para la ansiedad. Creo que esta escena de la espera inútil se repite bastante seguido en mi vida. Medio disfrazada si, pero yo la descubro. Sos la misma espera de hace un año! Uno… uno y medio! (como pasa el tiempo, pucha!) Pero en ese momento hubo algo que te echo, Claro, por eso volviste. Volviste a hacerme pasar lo que tendria que haber pasado esa noche.La misma noche, pero en verano. Uno no se puede librar de las esperas, es esa la enseñanza? Esta bien, aca estoy, enseñame a esperar. Que horrible. Que horribles las esperas que uno sabe inútiles desde el comienzo, pero que no puede evitar esperar. Con los dedos entumecidos, frio, ansiedad que crece, que se tranforma en enojo, en resignacion, en esperanza, en ansiedad otra vez…. Y cada vez mas frio, y los dedos mas entumecidos, y las palabras mas difíciles, y el tiempo que solo quiere hacerse ver. Cuanto tiempo que paso, aun cuando no lo quiera ver, me obliga, Cuanto tiempo paso que ya nada es lo mismo, y de pronto (de pronto para mi, quizas alguien lo vio llegar, cambiar) todo es distinto.Alguien me pregunto si queria que fuera distinto?
No! El tiempo y el cambio se alian y no les importa mas nada, Diria que les chupa todo un huevo, pero queda horrendo en un escrito, no? Hay que cuidar lo que queda mal, subestimamos las apariencias. Eso! A veces nos pasamos de hippies, de bohemios, de abiertos, y subestimamos las apariencias. Y ahí es cuando las apariencias se enfurecen y nos demuestran lo que son capaces de hacer, y ahí si, agarrate! Porque cuando la apariencia sopla, se levantan arboles de raiz.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Carta a Luis María Pescetti, con motivo del inminente conflicto de la tortuguita y el arbolito




Señor Pescetti, mediante la presente me dirijo a usted con motivo de advertirle sobre una peligrosa situación que me ha parecido notar a lo largo de sus espectáculos. Si bien no se ha difundido mucha información, por lo poco que he podido vislumbrar, creo que puede pronosticarse el estallido, no muy lejano, de un serio conflicto entre la tortuguita y el arbolito. Aún cuando usted ha dejado muy clara la relación amistosa que une a estos dos seres, me parece evidente que está subestimando un hecho que es, en realidad, de suma importancia. Aunque la tortuguita profese mucho amor por su amigo el arbolito, es siempre ella quien va a verlo, y eso es una situación que a cualquiera lo cansa, en cierto momento. Mire Luis, yo sólo le digo que se esté atento. Esto de las relaciones desiguales no es ninguna pavada, ¿vio? Está bien que el arbolito no la pueda visitar porque está plantado, pero es muy difícil para la tortuguita mantener toda la relación ella sola. Ustedes, los arbolitos, no se dan cuenta de todo el esfuerzo que hacemos nosotras. Siempre tienen una excusa perfecta, “que están muy cansados”, “que trabajaron todo el día”, “¡que no pueden venir porque están plantados!”. Esto ya es el colmo. Nosotras los queremos mucho, pero en un momento nos hartamos. Así que nada Luis, fijate. Un día de estos la tortuguita se va a pudrir y se va a ir, yo se lo que te digo. Estate atento.
¡Ah! Y muy bueno tu último espectáculo, eh. Genial como siempre. Qué raro que se te haya pasado este tema, teniendo todo tan bien armado. Pero bueno, supongo que no se puede estar en todo.
Un saludo, querido. Que andes bien.

Atte. Lucía Blomberg

viernes, 4 de mayo de 2012

Reflexión a-cerca de la pareja



Es frecuente observar que, cuando encontramos una persona que nos gusta mucho, solemos obviar cualquier defecto o imperfección que pueda llegar a tener, en un primer momento. Es como si esta persona se nos presentara muy bien disfrazada de Dios/a, con esa luz blanca o amarillenta alrededor y todo. Sucede, también, que mientras mayor sea el número de relaciones fracasadas o más cerca estén temporalmente del maravilloso momento del encuentro con el AMOR DE NUESTRA VIDA/LA SOLUCIÓN A TODOS NUESTROS PROBLEMAS, más fuerte y perfecto es este Dios (o esta Diosa), y más brilla esa luz que lo/a  rodea.  Es como… directamente proporcional, ¿vieron? Resulta que esta persona llega y tiene todo eso que queríamos que tuviera nuestra pareja anterior (y por supuesto nunca tuvo). Entonces cada momento es maravilloso, y la vida no podría ser mejor, y hacemos por él/ella todo, damos la vidaaaaa!!! De a poco va pasando el tiempo… un par de meses, qué se yo, y esa luz tan hermosa que rodeaba a nuestro Dios/a personal se va opacando un poco, ya no es taaaan brillante… Y ahí, en ese preciso momento, es cuando vemos que el disfraz de Dios/a estaba muy lindo, todo muy cuidado, pero se olvidó el reloj puesto. O sea, qué quiere decir esto: que no era todo taaaan así como lo pensamos al principio. Lo primero que se suele notar es que no tiene todo lo malo que tenía el/la anterior… pero tampoco tiene lo bueno. Es puntual, pero no me regala flores/no me hace la comida (léase con la situación personal que corresponda, yo puse por poner, por ocurrencia, vale cualquier otra desgracia que no hace ese/a desgraciado/a). Ahí es cuando el/la Dios/a pierde su luminosidad tan bonita que lo/a acompañaba a todas partes. Pero ¡ojo! Igualmente sigue siendo inmortal, y mejor que cualquier otro/a. Y bueno… vuelve a pasar el tiempo… Y de pronto comenzamos a ver que esta nueva persona (ya no tan nueva después de tanto pasaje del tiempo) tiene cosas que en nada se parecen o pueden compararse con nuestra pareja anterior. ¿Y ésto? Yo no lo conocía, no se si me gusta. Y el problema viene cuando no me gusta. ¿Por qué lo hace? El/la anterior no lo hacía. ¿Tiene un problema psicológico, un trauma de la niñez? Y ese es el momento en el que nuestro Dios/a, que venía caminando de lo más feliz, no ve que se le acaba el suelo y cae en una especie de abismo del fin del mundo. De Dios/a a abono para las plantas en un solo paso. Si alguno pasó por esta situación, o está en ella en ese momento, no se preocupe que esta etapa turbulenta después de un tiempo pasa. No suele durar más de un par de añitos nomás. Después como que nos da lástima que esté allá abajo tan solito/a y le echamos una soga, a ver si sube y por lo menos hace algo útil acá arriba. Que suba y demuestre que es EL AMOR DE ESTE MOMENTO DE MI VIDA/ LA SOLUCIÓN A ALGUNOS DE MIS PROBLEMAS.

viernes, 23 de marzo de 2012

Frío

Frío de nariz colorada. Frío de labio partido.
Frío de mañana
de parada de colectivo.
Frío de me duelen las manos.
Frío de traje de astronauta
de estás lejos
no es por ahí.
Frío, frío.
Frío de guantes rojos.
Frío de botas largas, de dedos helados, frío de no me toques
con esas manos tan frías.
Frío.

jueves, 22 de marzo de 2012

Soy Leyente

Estoy armando una revista.
Era eso.
Adiós.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Otras vidas I: Caracol y hoja.

Sobre mi cuerpo andas, te arrastras, despacio. No hay tiempo para ti, no corres, no sobre mi cuerpo. Yo te siento pasar, y siento tu peso encima mío. Vas dejando una marca, y cuando ya hace tiempo que te has ido, sigo sintiéndote. Sobre mi piel pasó tu piel, como de paso nada más. Para ti no significó nada, nada más que una piel entre muchas otras. Para mí, fuiste uno. El que por un tiempo sin tiempo me hizo compañía, y el que poco a poco, paso a paso me fue consumiendo. ¡Ah! Feliz muerte la de mi cuerpo en tu piel. Feliz mi piel de ser tu alimento. No tu único alimento, lo se, pero si uno de ellos. Por mí vives hoy, y sigues andando, dejando tu marca sobre otros cuerpos. Cuerpos nuevos, no agujereados como el mío. Y si embargo no siento rencor, no, sólo siento tu cuerpo sobre el mío, aunque hace mucho que te has sido. En cada espacio de mí guardo tu recuerdo. Y solo pienso en volver a ser como fui, para que vuelvas. Y solo quiero sentir el sol sobre mí, y el agua en mis pies. Y poco a poco se irá borrando tu marca, lo se. Y habrá otros que dejen su marca. Y aun así yo estaré esperando que vuelvas. Y aunque hayas cambiando, aunque yo en realidad nunca te haya visto como realmente eras, y aunque tú no me reconozcas… yo sentiré tu peso sobre mi piel, y sabré que soy de nuevo tu alimento.

viernes, 13 de enero de 2012

Tu nombre

Juego
Juego con tu nombre en mi boca
Lo repito, de nuevo
Lo digo, y lo digo hasta que
no tiene principio ni fin
Lo desarmo
Mastico tu nombre
en mi boca
hasta que deja de ser
nombre
hasta que se envuelve
de esa extrañeza de las palabras
repetidas
que ya no suenan a nada
Pero tu nombre es distinto
Tu nombre se desarma
para sonar a todo
Tu nombre juega
con mi lengua
baila
Tu nombre en mi boca
sabe
a
todo.

miércoles, 4 de enero de 2012

Me niego

Me niego a ser lo que esperan, me niego
Me niego a ajustar mi vocabulario a lo políticamente correcto
Me niego a mentirte, aunque no te guste la verdad
Me niego a esperarte, me niego
Me niego a encerrarme porque corresponde que no me vean
Me niego a hacer lo que ya está hecho
Me niego a la nada disfrazada, me niego
Me niego, me niego
Me niego a decir que no.
Prefiero sí.

lunes, 2 de enero de 2012

Haberte

Cuando llegué ya era tarde. ¿Nunca tuviste la sensación de que tendrías que haber conocido a alguien antes? Pero no antes vos, antes ese alguien. Haber conocido el pasado de ese. Yo tendría que haber conocido tu pasado; ese que todavía no estaba tan lastimado, que no tenía tantos miedos. Yo tendría que haber conocido tu sonrisa, y hoy estaríamos riendo juntos.