viernes, 21 de junio de 2013

Al fumador

Ojalá que nunca te alcance pa’ los puchos
Que tengas pa’ la ropa, la comida
Y nada más

Y si en vez de zapatillas
Te comprás un atadito
Ojalá que andes descalzo, sólo, en la ciudá

Ojalá tengas comida caliente en la mesa
Y un fuego brillante
En el hogar

Y sin en vez de las lentejas
Te comprás un atadito
Ojalá mueras de hambre, sólo, en la ciudá

Que mueras bien muerto, sí
Pero con los pulmones limpios


Pa’ que cuando llegue la hora, los puedas donar

miércoles, 19 de junio de 2013

Olvido

Esta mañana quise recordarte, y ya no fue tan fácil. Descubrí que, para verte, tengo que hacerlo de cuerpo entero, de lejos. Intento concentrarme en una parte tuya, tus ojos, tu boca, tu oreja, y ésta inmediatamente se vuelve borrosa. Podría ser cualquier boca, tu boca.
Conozco el color de tus ojos, pero no lo recuerdo. Como saber que la capital de Portugal es Lisboa. Si alguien me preguntara cómo son tus ojos, yo tendría que contestar “Son como Lisboa”; y esa idea me incomoda. Hago fuerza para recordarte, y noto que sólo puedo hacerlo en una situación específica. No te recuerdo a vos, te recuerdo a vos en cierto momento, haciendo cierta cosa, en cierto lugar. Son como fotografías tuyas, las que tengo en mi cabeza.
Recuerdo que antes te recordaba mejor. De a poco te fuiste borrando, como un dibujo en lápiz. Yo soy la hoja.
Primero las imágenes, después las sensaciones. Desaparecen. Pierden fuerza las alegrías unidas a tu cuerpo, se evaporan las lágrimas con tu nombre. Pronto ya nada tendrá sentido.
Tu recuerdo será para mí, lo que una canción de Alicia para un analfabeto.
Quizás hasta tenga más ritmo.

La canción de Alicia, digo.

sábado, 15 de junio de 2013

la letra es ritmo

Sigo, hay que seguir,
una mezcla de disfrute y repulsión
y sigo
y te repulso
repulsivo
repulseado
sensación vomitiva del placer
pero sigo.
Mecánicamente.
Ignoro
no abajo, panza arriba
frío lunar de galletas y Estocolmo
y río, recio, romántico anacronismo
crónicamente inundado
debido
delirio
asqueado
y sigo
Sugiero repulgues engominados
repulsivos vaivenes victoriosos
¡Victoria compañeros!
Victoria a la repulsión infrenable, inquietante
inquilina
Endemoniada verdad verdosa
y verruga
ganas
gomas
garras
y
sigo
sigo
sigo