domingo, 10 de abril de 2011

Reflexiones a la luz de una tristeza

¿Por qué será que no se escribe cuando se es feliz? O casi no se escribe. Pienso mientras escucho... ¿Será que cuando uno siente tristeza, o desesperación, necesita compartirla? O quizás sea, mas que compartirla, el goce de expresarla, de sentirla presente. El ácido regodearse en ese sufrimiento que está ahí, y queremos, también, que esté. Y para que no se

vaya, lo encerramos en palabras, y después lo miramos, y lo leemos pensando "ésta es mi tristeza, es en realidad muy triste" Y nos compadecemos de nosotros mismos, que tenemos una tristeza tan grande que cabe en un papel.

¿O será que la alegría está tan viva, que no puede plastificarse? Es algo tan inmenso, y en continuo movimiento, que es imposible de atrapar. Lo único que se alcanza de ella al escribirla, no es más que su sombra. Dejaría de ser alegre la alegría si se la obligara a permanecer en un papel. Y quien la tiene en el cuerpo, no puede tampoco detenerse a limitarla, porque quien vive la alegría, es alegía. Y se mueve, y se ríe. Pero no escribe que se ríe, porque para eso tendría que dejar de reír.

Pienso mientra escucho las tristezas de otro, se puede escribir llorando.

Y frente a mí el fuego de las velas intenta escapar. Mientras todos escuchan las tristezas, el fuego aprovecha para tomar la forma de pies, y huir. No todos pueden. Miro sus intentos frustados por alejarse. Es el viento quien vino a rescatarlo. Pero tampoco él tiene la fuerza necesaria, todavía. Como amantes, el fuego y el viento se rozan, se acercan

hasta casi tocarse, juegan a encontrarse.

Yo agarro una vela, y le encuentro tibia, moldeable. Con cuidado le doy forma de corazón, y río, despacito para no interrumpir las tristezas. Y con la ayuda de mi viento de risa, el fuego logra escapar. Desaparece. Y el corazón de cera caliente se desarma en mis manos. El dolor de la cera caliente se parece al de las palabras que llenan el lugar. Pero no es igual, porque con este dolor sonrío. "El amor duele" pienso, y río de nuevo.


2 comentarios:

  1. una tristeza tan grande que cabe en un papel. papel creppé, papel mashé, papel carta, papel barrilete, papel tristeza. será que una tristeza deja de serlo cuando comienza a ser papel? porque con un papel se pueden hacer muchas cosas: barquitos, avioncitos, telescopios, cornetas, bollitos. y si de un papel tristeza se puede hacer una alegría, para qué insistir siendo tristeza? tal vez será por ello que escribimos cuando estamos tristes, para vivir la alegría o ser alegría en forma de papel: qien la vive la es. sólo se trata de hacernos el tiempo para agacharnos y mirar la hoja en blanco y hacer de ella un mundo de mil colores en palabras o una casa de gigante con cúpulas a lo alto tan lejos del cemento, tan cerca del cielo. como esas que se ven por la ciudad cuando se camina con la vista hacia arriba: otra forma de agacharnos y mirar.

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  2. Nada mejor que otro escritor para comentar un escrito. Así eso de lo que se parte se vuelve mil cosas nuevas, de una canción una pintura, de una pintura un cuento, de un cuento una reflexión, y de la hoja donde esta escrita, una grulla que volando lleva todo lo que fue y es ahora aquella primera canción.
    Bienvenido Seba!

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