El enamorado del arte andaba siempre
con sus versos a la vida a cuestas
dispuesto a verse afectado
por el menor movimiento del viento
Por las tardes y a lo lejos
entre árboles retorcidos de recuerdos
solía sentarse a observar, y respirar
Y temía estar viviendo sólo un sueño
En su cabeza, la poesía y la música
Jugaban a desarmar mil rompecabezas
Y entonces él pasaba horas entre las piezas
hasta que una canción le tomaba el cuerpo
Se asombraba de quienes podían mudar de piel
Sin darse cuenta de que él hacía lo mismo
Sólo que sus pieles eran palabras
Y su escenario se construía a base de acordes
Solía decirme que sobraban algunos años
y faltaban aún más para llegar al sol
Pero sabía que el tiempo no se mide
Cuando se juega sin miedo a perder...se
me gustó mucho mucho :)
ResponderEliminar(y además es super dibujable, si supiera dibujar...)
te quiero infinitamente lalol
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