jueves, 25 de noviembre de 2010

Manos teñidas de rojo

De repente me miro las manos, manchadas. Cierta repugnancia, y cierta felicidad me invaden. El líquido rojo chorrea, gotea, ensucia el piso. La cuchilla atraviesa, corta aquello que antes fue un ser completo, vivo. Todo se tiñe de rojo, y el goce es indescriptible. Es increíble que la gente no haga esto todo el tiempo. Se que muchos tienen ganas, aunque no lo admitan.

La cuchilla una y otra vez. Entonces ya es líquido, todo líquido rojo, no puede distinguirse ya aquello que fue.

Y la maquiavélica felicidad me inunda. Una vez que se prueba ya no se puede dejar. No puedo detenerme.

Oh! Maravilloso licuado de frutilla! Vales todo el enchastre que me hiciste hacer!


Lucía Blomberg, 25 de noviembre de 2010

2 comentarios:

  1. jajaja muy bueno, muy buen remate
    pd: queremos el ajedrez de vuelta!(o algun juego menos embolante)

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  2. Que te pasa con el ajedrez???!!!
    Bueno, ahora me pongo a buscar

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