Incesantes, abrazantes, ardientes. Aparecen sin previo aviso y lo abarcan todo. De repente todo se vuelve confuso, ahogante. Las palabras intentan salir pero mueren incineradas antes de llegar a oído alguno. Los pensamientos se pierden en una humareda de sensaciones y humillación. Ridiculez que oscila entre lo cómico y lo bochornoso. La desesperación por escapar convive con la certeza de que no hay otra salida que no sea el tiempo. Y entonces, tan súbitamente como llegaron, se extinguen. Vuelve a entrar el aire, y todo parece más claro y posible. La vida se renueva y se vislumbra un claro de sombra fresca.
Lucía Blomberg, 26 de agosto de 2010
Lucia ! Ahora si puedo firmarte. Es buenisimo el guion del corto. Nunca pude terminar un guión.
ResponderEliminarTe mando un beso y cuando quieras pasa por mi blog, te deje la puerta abierta ! ja.
Hola!
ResponderEliminarEs un guión que hice en un taller de cine, y estamos en un veremos de filmarlo... si resulta exitosa la idea, lo subo.
Ahora que estoy con más tiempo me paso por el blog...