lunes, 15 de febrero de 2010

Se lee? dice:
Perdón por haberte gritado
Perdón por no oirte
Perdón por olvidarte
¡Feliz año nuevo!

lunes, 8 de febrero de 2010

Amor verdadero

Era un amor tan puro, tan sincero, que lo rebalsaba, iba más allá de él. Lo superaba. Pero no porque fuera demasiado, jamás. Se podría decir que iba felizmente más allá, porque iba con él. Lo hacía crecer, extenderse. Muchas veces él no sabía lo que pasaba, sentía que efectivamente no podía con eso, que él no estaba a la altura de ese amor. Pero no entendía que él le daba la altura. Que ese amor era por él, y con él. Y sin él no podría existir.
Era un amor tan real y a la vez tan imposible, que lo asustaba. No entendía cómo podía ser tan perfecto, y por eso temía que desapareciera, como un sueño, o una ilusión. ¿Por qué será que los seres humanos le tenemos tanto miedo a la felicidad? ¿Por qué creemos que es imposible, irreal, fantástica; y nos negamos a aceptarla cuando se nos presenta, fresca y desnuda?
Sí, era un amor que lo rebalsaba. Y como él no lo entendía, todavía, no sabía que hacer con ese plus. Le asustaba dejarlo salir. Pero no se puede tener adentro cosas destinadas a salir, por mucho tiempo. Y por eso salían igual. En forma de lágrimas, de suspiros, de cualquier cosa. De forma incontrolable, y preocupante…
Hasta que un día por lo entendió. Aceptó ese amor magnífico como parte de su ser, lo asimiló y lo dejó crecer… dejó que creciera con él. Ya no tuvo más miedo, ya no se sintió sólo. La felicidad completa lo inundó, y la capacidad de extensión que ese amor le daba se convirtió en la fuerza que lo ayudaba a enfrentar hasta las situaciones, en las ganas de actuar y de mejorar siempre latentes en su interior…



Lucía Blomberg, 1-12-09

Duele el amor en la amistad

Duele el amor
Cuando aparece sin avisar
Cuando no encuentra corazón que lo aloje
O brazos que lo resguarden

Duele la amistad
Cuando se quiebra
Cuando desaparece la complicidad
O se pierde el cariño

Pero la combinación de ambos
Juro por todo lo bendito y sagrado
Por el amor y la amistad
Es atroz.

Mezclar amor y amistad
Resultó más que peligroso
Como no podía ser de otra manera
Uno de los dos cayó

Sin embargo, ninguno se sintió mejor
Al ver resuelto el inconveniente
El amor había vencido
Pero ¿qué hacer con la amistad?

Separados los amigos
El amor arde en la entrañas
Sin siquiera una mirada para apaciguarse
Vaga solo

La amistad
Vencida solo en apariencia
Llora la pérdida de su amigo y su amor
Busca quien la consuele

Yo todavía intento
Unir este amor y esta amistad
De manera menos dolorosa
Ya que no entiendo por qué tiene que doler tanto

Yo todavía intento encontrarte
Devolverte mi amistad rota
Alojar tu amor herido
Y que los curemos juntos



Lucía Blomberg, 3 de febrero de 2010

El dolor de no tenerte

El dolor de no tenerte
Se asemeja al de ver súbitamente
La casa de la niñez vacía

Recordar los momentos pasados
Las risas, las alegrías, incluso las tristezas
Y ver que ahora no queda nada

¿Cómo puede suceder
Que donde antes había tanto
Hoy sólo hallen lugar los recuerdos?

¿Cuándo empezamos
A vaciar silenciosamente nuestra casa
Hasta llegar a este vacío dolor?

¿Cuándo dejaste
De mirarme como lo hacías antaño,
De quererme como yo lo hago?

Hoy tu mirada
Huele a nueva pasión y duele a cambio
Se refleja en la mía
En forma de amistad perdida



Lucía Blomberg, 3 de febrero de 2010