martes, 11 de octubre de 2011

A partir de Girondo

Estuve leyendo Girondo. Poeta increíble que con tres palabras logra explicar lo que otros merodeamos inútilmente con frases enteras de dudoso contenido real. La cruda realidad en las palabras justas, la verdad de una belleza incontenible sólo por eso, por ser exactamente la verdad.
"El mar... ritmo de divagaciones". Y en medio de mi éxtasis de burbuja en el colectivo, me invadió el miedo. Miedo es la palabra? No estoy segura (probablemente Girondo sabría expresarlo). Certeza de que gente como él, como Shakespeare, como Borges, son uno en un millón. Iluminados, talentosos, sabios. Ellos y nadie más logran expresar el mundo con tal belleza y varacidad, sólo ellos lo ven como es.
Y entonces me veo a mí, que jamás llegaré a eso, y temo una vida de persecución a un arte que jamás estará al alcance de mis pupilas. Siempre al borde de mi entendimiento, pero nunca atravesándolo, siempre en la punta de la lengua.
Un arte que ni puede definirse, ni puede saberse encontrar. ¿Quiénes serán los verdaderos artistas? ¿Aquellos que se creen artistas alguna vez habrán dudado de su arte? ¿Cómo saber quién será Girondo, y quién un payaso mediocre, que terminará por odiar un arte que nunca pudo probar?

martes, 4 de octubre de 2011

Jarabe de Palo

Puede que hayas
nacido en la cara buena del mundo
yo nací en la cara mala
llevo la marca del lado oscuro
Y no me sonrojo si te digo que te quiero
y que me dejes o te deje
eso ya no me da miedo
habías sido sin dudarlo la más bella
de entre todas las estrellas
que yo vi en el firmamento
¿cómo ganarse el cielo
cuando uno ama con toda el alma?
y es que el cariño que te tengo
no se paga con dinero
como decirte que sin ti muero
No me sonrojo si te digo que te quiero
y que me dejes o te deje
eso ya no me da miedo
habías sido sin dudarlo la más bella
de entre todas las estrellas
que yo vi en el firmamento
Puede que hayas
nacido en la cara buena del mundo
yo nací en la cara mala
llevo la marca del lado oscuro
Y no me sonrojo si te digo que te quiero
y que me dejes o te deje
eso ya no me da miedo
habías sido, sin dudarlo, la más bella
de entre todas las estrellas
que yo vi en el firmamento
no me sonrojo si te digo que te quiero
si te digo que te quiero